
(Imagen tomada de aquí)
él: “Si pudieras elegir, ¿serías Jedi o Sith?”
yo: “Sith, sin pensarlo”
Si, como sacado de un capitulo de The Big Bang Theory, las conversaciones de nosotros son bastante cargadas de nerdismo y geekeada, de ese calibre. Y bueno, a partir de esa respuesta se derivó una relfexión bastante interesante sobre las razones de mi elección:
yo: “Estoy segura que no sería capáz de dejar a un lado mis emociones y usar solamente la razón”
él: “Es que un Jedi tiene la habilidad de ‘dejar ir’ y eso es muy puto”
Y si, es que no es facil para nosotros eso de “dejar ir”.
Sinceramente conozco muy pocas personas, por no mencionar que son 2 solamente, capaces de dejar ir sus emociones al punto que parece que las suprimen, como si nunca hubieran existido, y continúan su vida. Si bien, a ciencia cierta me es imposible comprobarlo, pues puede que simplemente sean unos MAESTROS de la pretensión y aparenten “dejar ir”, pero si es así, lo hacen muy bien, si no… mis respetos.
Los Jedi sacan su Fuerza del control absoluto de sus sentimientos y sus emociones, suprimir tanto el enojo como el mismo amor. Dejar de un lado los sentimientos y obrar enteramente por la razón, por la lógica, por lo que debe ser correcto.
Yo no soy capáz y tampoco tengo intenciones de conseguirlo, es que soy muy emocional. Seguramente a mi se me olvidan muchas cosas, pero en realidad no las borro de la memoria, simplemente no la tengo en la RAM y el acceso a disco es mas lento, por eso cuando me acuerdo a veces ya ni importa, me acuerdo, pero tarde… y otras veces, simplemente dejo de intentar recordar y entonces uno dice: “no me acuerdo”, “me olvidé” pero en el fondo no es del todo verdad.
Pero bueno, regresando a lo importante, yo creo que jamás podría ser un Jedi, si bien Anakin dejó la orden para volverse mas poderoso y de alguna manera salvar a Padme, yo en su lugar hubiera hecho lo mismo, enamorarse fue su peor elección en su profesión y eso viene con una cadena realmente absurda de cosas que haríamos, que después cuando reflexionamos con cabeza fría nos damos cuenta que era una sarta de estupideces algunas cuantas. Lo dice el vox populi: “uno hace cualquier cosa por amor”